Volver al blog
El día de los Futbits

Nuevo formato Champions

21/02/20265 min

Nuevo formato Champions
Champions
UEFA
actualidad
liguilla
producto
ingresos
TV

Nuevo formato de la primera fase de la Liga de Campeones, ¿acierto o error?

En la presente temporada 2024-2025 se ha inaugurado el nuevo formato de la Liga de Campeones de la UEFA que ha cambiado el tradicional formato de múltiples liguillas de 4 equipos donde se clasificaban los dos primeros tras enfrentarse todos contra todos en partidos de ida y vuelta.

Pues bien, allí donde había 6 partidos y luego las fases eliminatorias desde octavos de final ahora hay una pseudoliga clasificatoria donde se engloba a todos los equipos y en la que te juegas tu posición final a lo largo de 8 partidos por sorteo condicionado. Además, si quedas entre el 16º y el 24º tendrás que jugar un sucedáneo de dieciseisavos de final. Total, más partidos y un bizarro conteo de puntos final semejante a una media ponderada de tus encuentros.

La UEFA gana más partidos que comercializar, y ciertamente algunos de mayor nivel que en el antiguo formato, además de hacerte comulgar con que las últimas jornadas tienen mucha más emoción que antes y que los equipos menos poderosos tienen así más opciones. ¿Suficiente razón para el cambio? Puede que sí, puede que no, según dónde preguntes y a quién.

A mi entender la discusión está desviada convenientemente a barrizales que no son la razón principal de este cambio, que no es otra que Don Euro manda. Sigue mandando. Sí, no se equivoquen, la verdadera razón del cambio es la inflación que ha insuflado el nuevo formato a su producto. No hay más, no busquen donde no hay. Es una inversion para revalorizar el producto y acallar posibles desembarcos de otros supuestos productos competidores como la Superliga. Un producto monopolizado de facto (aunque no teóricamente) es un negocio con altas probabilidades de ser más rentable que el mismo producto en un mercado saturado de productos similares, ¿verdad?

Más ingresos para los clubes a raíz de mayores ingresos para el organizador. Ésa es la razón del cambio de formato. Repito, no se engañen, no se enfanguen en discusiones sobre si calendarios sobrecargados, lesiones y merma del espectáculo, anulación de choques intrascendentes, meritocracias deportivas, mayor o menor emocionalidad, etcétera. La inversión que hace la UEFA es para crecer económicamente, y hacerlo lo más rápido posible. El resto es secundario.

Teniendo esto claro. Valoremos si, al menos en esta primera fase, el usuario ha podido disfrutar más o menos que antes dejando de lado lo antes expuesto como desideratum:

1-0 Mejores partidos en general en este nuevo formato ya que el sorteo condicionado hace que al menos tengas entre 3 y 4 partidos de máximo nivel de cada equipo. Tanto para la modernidad.

2-0 Más goles por partido de media. Cierto, el nuevo formato hace que no se especule tanto con el resultado y la diferencia de goles es menos relevante, en general, para el resultado final del club en la clasificación.

2-1 Sin sorpresas en esta primera criba de equipos, donde sólo se eliminan 12 de 36. La superpoblación de equipos de todos los niveles hace casi intranscendente esta fase para los equipos más poderosos. Ni una sola sorpresa de calado ha tenido la nueva fórmula a pesar de desastrosas travesías de resultados de equipos como en Manchester City. Las eliminaciones del RB Leipzig o el Stuttgart, permítanme, no son más que cuarto sin mitad de sorpresa. Lo más emocionante era ver qué “cocos” te podían tocar en los cruces directos. Recorta la vieja Champions.

2-2 Mayor número de partidos, mayor desgaste y posible merma de plantillas por lesiones o bajones físicos más adelante. Es incomprensible que se amplíe el número de partidos y a los 8 primeros clasificados se les “recompense” con “descansar” en dieciseisavos (algo no me cuadra en esta lógica).

Dejémoslo aquí, creo que es un resultado justo. Mi conclusión es que el cambio no ha supuesto la revolución necesaria, ni los detalles positivos son suficiente justificación, pero creo que si se pule el formato puede llegar a hacerse algo más interesante. No mucho más, sin embargo, pues la principal cortapisa es que el objetivo no es el producto en si mismo sino lo que ese producto genera para ciertas arcas.

Me explico: ¿quieres mejores partidos? Reduce el número de equipos y potencia las Ligas nacionales recortando el número de participantes de cada una. ¿Quieres más emoción? Endurece la criba para evitar que 5 meses de competición se hayan quedado en nada deportivamente significativo. ¿Quieres más oportunidades para los menos poderosos? Adopta mayor número de eliminatorias en un formato como el copero a partido único en localía para el club de menor coeficiente. ¿Quieres…? Nah, lo que quieres ya lo tienes, ¿para qué darle más vueltas?

No me malinterpreten, no abogo por el inmovilismo y creo firmemente que la evolución es el orden natural de toda organización, lo que provee las mejoras necesarias para adaptarse y avanzar. Ahora bien, ¿quiere la UEFA realmente mejorar el producto? Tengo dudas razonables a día de hoy por lo expuesto al principio. Sin embargo, no desesperen, lo más positivo es la puerta abierta a la esperanza que siempre esta entreabierta cuando se estrena un formato nuevo, ya que, a diferencia del desahuciado, es algo que posee intrínsecamente la potencialidad de la mutabilidad a lo largo del tiempo. Uno, que es un optimista nato.

Acabas de leer un post que pertenece a la serie de El día de los Futbits. Te invitamos a que descubras más sobre esta serie en el blog.

Volver al blog

Si te ha gustado este post

También te podrían interesar estos otros